Teatro

 

Por Fernanda Blanco

Publicada en la web del Área de Comunicación y Artes Escénicas - artesescenicas.sociales.uba.ar

 

Es viernes 16 de Septiembre y el Grupo de Teatro de Catalinas Sur hace una función de “Carpa Quemada” gratuita en protesta por el tarifazo. Antes de esto se realizan audiencias públicas y llegar a destino se complica un poco, hay calles valladas que no permiten el paso pero la gente no deja de acercarse al teatro y la platea se llena.

Antes de comenzar se dedican unos momentos para darnos la bienvenida y explicar el motivo de esta función especial, y así entender que un teatro comunitario que se realiza por y para los vecinos no puede dejar de implicarse en las problemáticas de éstos. A su vez, entender la necesidad de defender el quehacer teatral, explicar que una factura de luz pasó de $2.000 a $16.000 en menos de un año, invitar a defender el espacio propio.

Con más de treinta años de trayectoria, Catalinas Sur es uno de los precursores de este teatro que nace en Buenos Aires con problemáticas propias del barrio y se basa en tres pilares: memoria, identidad y celebración. Memoria para recordar lo vivido, saber cómo llegamos al hoy, reflexionar y pensar en un futuro mejor; Identidad para recordar las raíces, recordando que La Boca es un barrio de inmigrantes; y Celebración porque la reflexión se produce atravesada por el teatro, por el arte, por el ritual de compartir con el espectador. Quienes van a ver teatro comunitario no pueden dudar de que es una fiesta.

“Carpa quemada” cuenta la historia del siglo XIX, desde finales del 1700 al primer centenario de 1910.Una historia reversionada, contada por el pueblo, oponiéndose a la historia que escriben los que ganan. Arrancan sobre un hecho objetivo: La carpa del circo de Fran Brown – instalada sobre Florida y Córdoba en pleno festejo del Centenario – fue quemada por un grupo de jóvenes pertenecientes a las más destacadas familias de la sociedad porteña. Aquí empieza la historia con Rosita – esposa de Fran Borwn – planeando una venganza muy divertida: resucitar la carpa y volver a contar la historia pero esta vez desde la mirada del pueblo.

Empezando con antecedentes europeos y la Revolución Francesa a la cabeza, luego haciendo un recorrido por los intentos de nuestros vecinos de Latinoamérica por independizarse, y todo el recorrido argentino de colonia a República, con sus héroes y antihéroes. Esta obra nos invita a recordar errores y aciertos de la historia, tener presentes las equivocaciones para no volver a repetirlas, pensar el presente contextualizando el pasado, entender de dónde vienen algunos comentarios.

Entre risas y lágrimas, vamos transitando este circo que nos enfrenta con nuestra historia nacional, con guiños, críticas y reflexión. Aparece música y el cuerpo en acción; hay títeres que se animan a contar cosas que celebramos y otras que nos entristecen; en todo momento nos acompañan músicos en escena; nos envuelven en un escenario por delante, por detrás, arriba, abajo y por los costados; podemos tener momentos de intimidad con la historia aunque haya una presencia colectiva de actores en escena. Nos implican en cada detalle, nos cuestionan y nos hacen parte de esa historia que también es nuestra.

“Carpa quemada” forma parte de la trilogía de Catalinas Sur que también incluye “Venimos muy de lejos” y “El fulgor argentino”. Ésta última continúa cronológicamente la historia que se viene contando con la obra que nos tocó ver en esta oportunidad, va desde 1910 hasta la actualidad, en un relato propio, desde recuerdos que pertenecen a los vecinos del barrio, sensible y festivo.

Cuando ir al teatro implica un encuentro, cuando su fin es inclusivo, cuando nos conecta con el barrio y nos habla de nuestra propia historia, cuando la sala está llena y el aplauso final es una fiesta, cuando sucede todo eso el teatro está más vivo que nunca y ser contemporáneos del teatro comunitario (vernáculo de nuestra ciudad) es una alegría inmensa.

 

Viernes 22 hs.
El Galpón de Catalinas (Benito Pérez Galdós 93, CABA).
www.catalinasur.com.ar

 
Ficha técnica

Diseño y Operación de Luces: Maia Verona
Asistentes Iluminación: Sonia Struminger, Sebastian Martinez
Operación de Sonido: Hernan Balbuena y Pablo Torres
Diseño de Vestuario: Elena Dressler y Florencia Feijoó     
Vestuario: Marina Mendaro
Diseño de escenografía y utilería: Ana Serralta y Omar Gasparini
Realización: Grupo de Teatro Catalinas Sur
Producción: Cecilia Ortelli
Música Original: Gonzalo Domínguez, Gilda Arteta y Mauro Mascareño
Dirección Musical: Gonzalo Domínguez
Dirección Coral: Mauro Mascareño
Dramaturgia: Adhemar Bianchi, Ricardo Talento, Eduardo Martiné
Asistentes de Dirección: Nora Mouriño y Verónica Saban
Dirección General: Adhemar Bianchi y Ximena Bianchi